Él dice: -yo soy un defensor de la fidelidad, el amor, el llenarse con la otra persona-
Ella dice: -para mí, la mayor fidelidad tiene que estár dirigida a los amigos.. a ellos que no te quieren en carne, sino los que te quieren en alma -resopla y afirma- la fidelidad está sobrevalorada, y los menos siempre son los fieles, porque ¡es normal!, es completamente normal amar a una persona y querer el cuerpo de otras personas.. son necesidades básicas. Es el cuerpo... y no por eso deja de amar a quien ama, aquél que es dueño de su alma.-
-Él la mira - Ella evita mirarlo a los ojos y dice: -eso es lo más romántica que puedo ser, pero puedo ser más cínica todavía.-
.
.
CIERRA EL TELÓN