8.3.14

No tenía ganas de escribir. Todo lo que quería expresar, las metáforas que quería hacer, las historias que quería contar, ya tenían un público. Uno que se encontraba en frente mío. 
Antes no había podido. Antes no podía de ninguna forma abrirme tanto, mostrar tanta inseguridad. Antes mi sed de decir sólo se saciaba virtualmente... y ni siquiera. Siempre había algo que quería decir que me quedaba colgando y que no podía expresar ni siquiera de ese modo. 
Fueron más de dos meses. Fueron miles de historias. Fue mucha gente nueva. Diferentes certezas, diferentes incertidumbres. 
Este espacio sigue siendo mío, con sus virtudes y sus defectos. Sabiendo que hay otras formas de contar lo que a uno le pasa sin recurrir necesariamente acá.