que no es todo tan blanco y negro;
que existen las relaciones intermedias.
Pero, el amor y el sexo son opuestos
dado que las mayores dosis de uno,
son las dosis bajas del otro, y viceversa.
El mejor sexo, no será diciéndose "te amo" en posición de misionero.
No me calienta saber que me estiman mientras estoy en cuatro patas.
Como dice Milan Kundera:
"El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien,
sino en el deseo de dormir junto a ese alguien".
Y esa es la premisa fundamental con la que encaro la vida,
pero no por el hecho de no dormir con gente que no amo,
si no por el hecho de diferenciar a quiénes aprecio en alma
de aquellos a los que aprecio solamente en carne y huesos.
Reconozco que el modelo dicotómico
es poco práctico a la hora de resultados,
o más bien, de resultados perdurables.
Sin embargo, también es el que más logra
poder ahuyentar a los temores que surgen.
Se trata del miedo a que las personas me lastimen,
pero no por ser enamoradiza (jamás lo he sido).
Sino que mi temor surge ante la posibilidad de existencia
de un momento en el que muestre mis debilidades
y la otra persona aproveche para herirme
y a través de eso, logre manipularme,
y hacerme pensar que siento cosas
que en realidad no siento.
En función del esquema "amor es amor, sexo es sexo",
y del miedo que existe en convertir al "amor" en "amor",
pongo ciertas barreras ante las personas
y actúo casi por impulso con una frialdad,
que yo se que no es propia de mi esencia
y que sin dudas, lastima a mi niña interna.
Pero incluso en ese juego de cobardes
y escondiendo las vulnerabilidades,
vivo con pasión y aprovecho cada momento,
sabiendo que en un impulso se aprende
mucho más que lo que la razón enseña.
En función del esquema "amor es amor, sexo es sexo",
y del miedo que existe en convertir al "amor" en "amor",
pongo ciertas barreras ante las personas
y actúo casi por impulso con una frialdad,
que yo se que no es propia de mi esencia
y que sin dudas, lastima a mi niña interna.
Pero incluso en ese juego de cobardes
y escondiendo las vulnerabilidades,
vivo con pasión y aprovecho cada momento,
sabiendo que en un impulso se aprende
mucho más que lo que la razón enseña.