15.1.13

Amor en el subterráneo

Henos allí. Bajo piso. La hora pico. La gente. El calor que emergía de la gente. Casi por accidente, nos cruzamos. Paramos en medio del revuelo y la multitud. No sabíamos en que podía derivar tal casualidad. La flecha atravezó toda la estación. Vos y tu violín. Tranquilo. Sereno. Intacto. Yo de ejecutiva. Disfrazada de normal. Pero entendiste que era un juego. Que la normalidad en mi era solo un personaje más. Era elegir nuestra propia aventura, como el libro: reaccionar o que nuestro amor instantáneo se desvaneciera. Me protegí con mis anteojos de sol en aquel lugar donde el sol no tenía lugar. Si tan solo hubiesen hecho 5 grados menos o si el olor del subterráneo no fuera tan nauseabundo o si tan solo la gente no me hubiese chocado y empujado mientras me detuve a observarte, me hubiese quedado y nuestro amor sería. Pero había demasiados "si" de excusa para que ese amor existiera más allá de aquel oscuro subterráneo.